¿Cuál es la diferencia entre pan de masa madre y pan normal? 

Seguro que no nos equivocamos mucho si te aseguramos que es el “alimento por excelencia”. Ese que está presente a diario en la mayoría de los hogares: El pan. 

Es un imprescindible en nuestras mesas. Pero, igual que para gustos colores, para paladares panes. 

 

No nos cabe duda de que en los últimos años has escuchado hablar mucho de los beneficios del pan de masa madre (enlace a post de madre una vez sea publicado) ¿Verdad? Y seguramente te habrás preguntado: “Pero ¿Qué diferencia hay entre el pan de masa madre y el pan normal?”.

Las diferencias son varias y hoy venimos a contártelas.

 

Diferencias entre pan de masa madre y pan normal

Vamos directos al grano (nunca mejor dicho). La principal diferencia entre el pan de masa madre y el pan normal es que en la elaboración del primero no se utiliza levadura. Se deja que la harina y el agua fermenten para elevarse y hagan las veces de levadura para la producción de otros panes. Una vez esta mezcla ha subido hasta su punto ideal (tarda unos cinco días), se le añaden el resto de ingredientes.  

Esta masa puede llegar a durar muchos años con los cuidados pertinentes: Mantenerla en un tapada en un lugar fresco y “alimentarla” con harina de fuerza y agua. 

Sin embargo, los panes comunes se elaboran con levaduras industriales. Lo que nos lleva a la segunda gran diferencia entre ambos: El tiempo de conservación. Mientras un pan de masa madre puede mantenerse en condiciones óptimas para su consumo durante varios días, los panes normales se secarán y se endurecerán en apenas 24 horas.

 

pan de masa madre y pan normal

 

Y hablando de horas, el tiempo de elaboración también constituye una diferencia notable entre estos dos tipos de pan, puesto que mientras las levaduras industriales permiten que la producción sea rápida (y, por tanto, mayor), los panes de masa madre necesitan más tiempo de reposo.

Llegados a este punto, nos queda hablar de sabor y nutrientes.  En lo relativo al sabor, no hay lugar a dudas de la gran diferencia entre uno y otro tipo de pan. Tú mismo puedes comprobarlo en  casa. El pan de masa madre y el pan común no tienen nada que ver en lo que sabor y textura se refiere.  Mientras que el primero es más dulce y su corteza es fina y crujiente, los panes de masa madre se caracterizan por tener un sabor más ácido y una corteza mucho más gruesa y blanda que los anteriores. Es decir, saben más a “pan de toda la vida”.

Y ya solo nos queda hablarte del valor nutricional de estos panes. En este punto no podemos marcar una diferencia estándar, puesto que depende de la calidad de las harinas con las que se elaboren. Aunque, es cierto que los panes de masa madre contienen lactobacilos en mayor proporción que los comunes, lo que aumenta la producción de ácido láctico y, por tanto, facilita la digestión y la absorción de ciertos minerales como el potasio o el zinc. Además, contienen menos cantidad de gluten, debido a que el tiempo de fermentación es el idóneo para su descomposición y su transformación en aminoácidos. 

Por nuestra parte, podemos asegurarte que los panes de masa madre que dejamos en la puerta de nuestros clientes todas las mañanas antes de que se levanten, están elaborados con productos de máxima calidad, pensando en ti y en los tuyos.

Si lo tuyo son los panes rústicos, hechos con cariño y de los que puedas disfrutar durante varios días sin que pierdan propiedades… ¿Por qué no pruebas los nuestros?